Hace ya tanto que no escribo...He perdido el hábito, las formas, la práctica.
Pero hoy mi hija, E., de ya casi dos años, acostada a mi lado, comenzó a acariciarme el pelo y me dijo, dos o tres veces, pronunciando la palabra con cuidado: "hermosa".
Y algo así tenía que quedar registrado.
martes, 18 de septiembre de 2012
jueves, 12 de enero de 2012
Experimentos
¿Cómo influyen nuestros hábitos diarios sobre nuestros modos posibles de estar entre las cosas, de interactuar con ellas? ¿Cómo modifican la atmósfera afectiva que nos rodea?
El tiempo que pasamos sentados, el tiempo al aire libre, el tiempo de encierro, las cosas que compramos, el tono de vos con el que hablamos y los tonos con los que nos hablan, la televisión prendida (nunca en mi caso, pero se supone que ésta es una reflexión general), la cantidad de veces que chequeamos mails, los libros que leemos, las horas de sueño, la comida que elegimos, la posibilidad de trabajar a diario con las manos...
¿Cuántas de estas cosas se pueden variar y cuáles de ellas supondrían formas nuevas de libertad o de expansión para algunos, y formas de cansancio u opresión para otros?
Se me ocurre que uno podría comenzar a experimentar conscientemente con algunas de estas variables (se me ocurre, también, que ya llevo algunos años experimentando incosncientemente con varias de ellas) y ver qué pasa. Apropiarse un poco más de lo que damos por sentado. Sacudir lo que suele estar quieto. Y ver qué pasa.
miércoles, 23 de noviembre de 2011
Tareas
Golpear despacio la cáscara del mundo, tratando de ver qué suena hueco y qué responde.
A dónde están los huesos, la estructura.
Qué puede unirse a qué. Y cómo.
Qué es lo que debe permanecer distante.
Buscar la forma, el peso, el equilibrio.
Reconocer de lo que está, lo que ya es bueno.
Pulirlo apenas. Sacarlo luego a luz. Dejarle espacio.
A dónde están los huesos, la estructura.
Qué puede unirse a qué. Y cómo.
Qué es lo que debe permanecer distante.
Buscar la forma, el peso, el equilibrio.
Reconocer de lo que está, lo que ya es bueno.
Pulirlo apenas. Sacarlo luego a luz. Dejarle espacio.
lunes, 5 de septiembre de 2011
Adentro y afuera
Con D. coincidimos en el diagnóstico: a veces el mundo no responde como debiera.
Nada grave, es cierto. Sólo pequeñas señales de descuido, de desinterés, de desgana.
Falta de énfasis. Pocos deseos de hacer bien las cosas.
Pero no por parte de la pequeña E (que es como vamos a llamar a la hija en estas tierras).
Toda ella es atención, intensidad y entusiasmo.
También es claro, pues, el tratamiento.
Es cuestión de quedarse en casa un poco más de tiempo.
Quedarse con esta hija que sabe
como reparar los quiebres y asperezas del día.
Nada grave, es cierto. Sólo pequeñas señales de descuido, de desinterés, de desgana.
Falta de énfasis. Pocos deseos de hacer bien las cosas.
Pero no por parte de la pequeña E (que es como vamos a llamar a la hija en estas tierras).
Toda ella es atención, intensidad y entusiasmo.
También es claro, pues, el tratamiento.
Es cuestión de quedarse en casa un poco más de tiempo.
Quedarse con esta hija que sabe
como reparar los quiebres y asperezas del día.
miércoles, 10 de agosto de 2011
Teatro de cerámica y papel
Teatro de cerámica y papel de Apeeltaart
¿No es ésta acaso la mejor combinación del mundo onírico y del mundo lúdico?
miércoles, 3 de agosto de 2011
Algunas preguntas para conocer a la gente
¿Qué persiguen, qué rastrean a lo largo del tiempo?
¿Qué noticias registran, qué estímulos buscan?
¿Qué eventos recuerdan, sobre qué versan sus historias?
¿Sobre qué partes de nuestras vidas nos preguntan al volver a vernos?
¿Sobre qué temas insisten, a cuáles regresan, en cuáles se detienen?
¿Con qué tipo de información llenan sus días?sábado, 9 de julio de 2011
La otra vida
Les doy un año entero, con todas sus horas disponibles, para hacer otra cosa.
Algo diferente del trabajo y los proyectos habituales. ¿Qué eligen?
Eso le pregunto a dos amigos, porque sí, en medio de algún cumpleaños
Pero entonces la pregunta vuelve: ¿y yo que eligiría?
Por las mañanas, escribir literatura (seré capaz acaso de hacer algo así otra vez, algún día?)
en una casa cerca del mar.
Y por las tardes combinar cuentas de colores,
formando con ellas pulseras gordas y largos collares.
Nada mal, pienso, como vida alternativa...
Algo diferente del trabajo y los proyectos habituales. ¿Qué eligen?
Eso le pregunto a dos amigos, porque sí, en medio de algún cumpleaños
Pero entonces la pregunta vuelve: ¿y yo que eligiría?
Por las mañanas, escribir literatura (seré capaz acaso de hacer algo así otra vez, algún día?)
en una casa cerca del mar.
Y por las tardes combinar cuentas de colores,
formando con ellas pulseras gordas y largos collares.
Nada mal, pienso, como vida alternativa...
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