Mi cabeza parece estar de huelga últimamente. Pero, afortunadamente, otras mujeres escriben posts que valen la pena. Esto es lo más divertido que he leído en un buen tiempo...
domingo, 29 de marzo de 2009
viernes, 20 de marzo de 2009
Asociaciones libres
Anoche soñé que compraba un terreno en el campo, con una casa y un río.
En el sueño, me preguntaba cómo iba a hacer para viajar a la ciudad a cumplir con mis obligaciones laborales.
De día, me pregunto que indica el sueño.
De qué quiero escaparme? De la ciudad? De esta sucesión incansable de acontecimientos que requieren arreglo y respuesta? Del no reconocerme en ciertas prácticas y espacios? De cierta gente que resultó tan distinta de lo que yo esperaba (y, aclarémoslo, no era que esperara tanto...)?
A qué quiero acercarme? A una vida más calma, más simple, más tranquila? A una vida de viento, tierra y agua?
O era acaso el terreno que compraba anoche un espacio mental que debo cuidar y proteger nuevamente? Un espacio abierto para las ideas y las sensaciones, una cabeza distinta a la cual poder volver después de inmersión cotidiana en el mundo citadino del trabajo?
En el sueño, me preguntaba cómo iba a hacer para viajar a la ciudad a cumplir con mis obligaciones laborales.
De día, me pregunto que indica el sueño.
De qué quiero escaparme? De la ciudad? De esta sucesión incansable de acontecimientos que requieren arreglo y respuesta? Del no reconocerme en ciertas prácticas y espacios? De cierta gente que resultó tan distinta de lo que yo esperaba (y, aclarémoslo, no era que esperara tanto...)?
A qué quiero acercarme? A una vida más calma, más simple, más tranquila? A una vida de viento, tierra y agua?
O era acaso el terreno que compraba anoche un espacio mental que debo cuidar y proteger nuevamente? Un espacio abierto para las ideas y las sensaciones, una cabeza distinta a la cual poder volver después de inmersión cotidiana en el mundo citadino del trabajo?
miércoles, 18 de marzo de 2009
Por suerte está Katherine
Los días se han puesto difíciles y casi no han quedado espacios.
Todo es responder a quejas y problemas, sortear obstáculos,
prevenir males futuros, evaluar soluciones, reparar daños.
En particular no quedan casi espacios mentales.
No tengo nada que decir, no pienso casi nada que sea mío.
Por suerte, otra gente piensa y escribe, y aún puedo disfrutar leyéndolos.
K. Mansfield, por ejemplo. Por suerte aún están sus cuentos.
Todo es responder a quejas y problemas, sortear obstáculos,
prevenir males futuros, evaluar soluciones, reparar daños.
En particular no quedan casi espacios mentales.
No tengo nada que decir, no pienso casi nada que sea mío.
Por suerte, otra gente piensa y escribe, y aún puedo disfrutar leyéndolos.
K. Mansfield, por ejemplo. Por suerte aún están sus cuentos.
sábado, 7 de marzo de 2009
Otras tierras
Fotografía de markku-lahdesmaki vía Heading EastIr a otro lado. Interrumpir el modo cotidiano de las cosas.
Ver otras formas de vida. Que el cuerpo sienta un ritmo distinto.
Que el té se sirva en otros cuencos. Que sean otras las comidas.
Otras las costumbres. Los gustos. Los sucesos.
Las variedades de lo malo y de lo bueno.
Eso es lo que le pido a la literatura algunas tardes.
Ver otras formas de vida. Que el cuerpo sienta un ritmo distinto.
Que el té se sirva en otros cuencos. Que sean otras las comidas.
Otras las costumbres. Los gustos. Los sucesos.
Las variedades de lo malo y de lo bueno.
Eso es lo que le pido a la literatura algunas tardes.
viernes, 27 de febrero de 2009
Exploraciones
Esto me ha pasado ya otras veces.
En algún momento hay que aprender cosas nuevas.
Tengo que comprar mi casa, hay que llevar a cabo un trámite complicado, alguien se enferma...
De pronto, me enfrento a cosas que no estaba buscando aprender y a las que el mundo me arroja bastante abruptamente.
Así que abandono las artesanías, el estudio, la literatura, la familia, los amigos, las visitas, el campo.
Todo lo dejo, para salir a averiguar cosas nuevas sobre el modo en que funcionan otras porciones del mundo.
Y aunque extraño mi vida, aunque a veces me angustio, me entristezco, o me asusto.
Aunque no soy especialmente feliz en esos momentos.
Pese a todo alguna parte mía se alegra, solo por el hecho de estar aprendiendo cosas nuevas.
Quizás no las que esperaba pero, sin duda, cosas que me hacen más adulta.
Es una gran ventaja, creo, poder preservar (casi) siempre ese mínimo espacio de disfrute.
En algún momento hay que aprender cosas nuevas.
Tengo que comprar mi casa, hay que llevar a cabo un trámite complicado, alguien se enferma...
De pronto, me enfrento a cosas que no estaba buscando aprender y a las que el mundo me arroja bastante abruptamente.
Así que abandono las artesanías, el estudio, la literatura, la familia, los amigos, las visitas, el campo.
Todo lo dejo, para salir a averiguar cosas nuevas sobre el modo en que funcionan otras porciones del mundo.
Y aunque extraño mi vida, aunque a veces me angustio, me entristezco, o me asusto.
Aunque no soy especialmente feliz en esos momentos.
Pese a todo alguna parte mía se alegra, solo por el hecho de estar aprendiendo cosas nuevas.
Quizás no las que esperaba pero, sin duda, cosas que me hacen más adulta.
Es una gran ventaja, creo, poder preservar (casi) siempre ese mínimo espacio de disfrute.
domingo, 22 de febrero de 2009
El plan
Lunes y Martes en el campo
aunque sea comienzo de semana.
aunque quede tanto trabajo pendiente.
Hacer lo que nunca se hace,
dejarlo todo a un lado
y disfrutar un poco
del agua,
el viento,
los colores.
viernes, 20 de febrero de 2009
Not good
Pocas tristezas como la de observar a tanta gente mezquina y asustada
dañando a otros y quebrando toda regla,
sólo por el temor de perder (o el ansia de obtener)
una minúscula y escuálida
ración de poder.
dañando a otros y quebrando toda regla,
sólo por el temor de perder (o el ansia de obtener)
una minúscula y escuálida
ración de poder.
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