sábado, 11 de julio de 2009

Pequeños placeres (no tan) cotidianos

Está mañana tomamos café en una librería,
y D. me regaló Voces de Ursula K Le Guin.

Por si eso fuera poco, compré en oferta una chalina roja.

Y, placer de los placeres, pase al menos seis horas despierta
y alejada de la computadora.

Maneras de disfrutar el Sábado. El invierno. Las vacaciones.

domingo, 5 de julio de 2009

En blanco


Vía Me gustan los picnics

Desde allá lejos todo parecía fácil.
Volver y escribir y escribir.
Pensar, armar, contraponer,
comparar, pulir, cortar y expandir
en el lugar y en el momento apropiados.
Hallar la palabras justas,
la forma clara,
el tono ágil,
la estructura firme, compleja y delicada.

Pero aquí no hay tantos otros pensando a diario,
no hay tanto desafío,
ni tanta novedad en el aire.
Y me quedo mirando la pantalla blanca,
demasiado blanca.

A veces, trabajar cuesta.

jueves, 25 de junio de 2009

La otra lista

Todas, todas, pero todas, las horas del día se van en:
responder mails,
corregir trabajos,
preparar papeles,
leer trabajos ajenos,
preparar preguntas de exámen,
preparar trabajos propios,
traducir trabajos ajenos,
traducir trabajos propios...

Entretanto otra lista crece en vigor y número,
pese a lo cual permanece escandalosamente desatendida.
Esta última incluye:
Arreglar detalles de mi casa para que vuelva a ser alegre y luminosa,
coser y lavar ropa,
terminar los cuentos de Mansfield y El Barón Rampante,
revelar las fotos del último año,
llamar a algunos amigos,
responder mails a amigos,
cenar con amigos,
volver a las clases de yoga,
volver al campo,
volver a cocinar con gusto,
a comer con gusto,
a dormir con gusto...

En este contexto se entiende, creo,
que a veces me encuentre fantaseando que soy vieja y estoy jubilada...

martes, 9 de junio de 2009

La red

En estos días tuve que preparar un trabajo complejo y hubo (mucha) gente que me ayudó (mucho). Las lista de gestos se extiende: M revisando con cuidado obsesivo detalles de tipeado y puntuación. S. corrigiendo el idioma. I. trayéndome tarde por la noche los materiales que necesito. R. aplicando lo que sabe de diseño. L. ayudándome en casi todo, todo el tiempo. Y todos en conjunto, por supuesto, discutiendo renglón por renglón las ideas, café mediante, por la mañana.
Una buena sensación la de formar parte de una comunidad que nos cuida, nos potencia y nos sostiene.

jueves, 4 de junio de 2009

Otra vez


Glass baubles de Caroline Swift,
vía Of paper and things


Una y otra vez, desde muy chica,
la misma sensación:
ese sobresalto alegre,
inexplicable,
ante ciertos objetos.

¿Es esa la famosa "experiencia estética"?

martes, 26 de mayo de 2009

Dualismo

Alguien, que no soy yo, me pide que descanse.
Que duerma muchas horas.
Que camine muchas horas.
Que sienta el viento
(hoy hay viento).
Que me tire en el sillon blanco a leer.
Que no escriba más,
que no corrija trabajos,
que no prepare ese informe,
que no conteste más mails.

Somos dos.
El cuerpo que pide y yo que, por ahora, me impongo.
Pero empieza a requerirse algún tipo de consenso...

viernes, 8 de mayo de 2009

Verano y otoño.

En el verano, cuando todo está en calma y los días alcanzan para pensar cosas nuevas,
suelo sentirme inquieta y comienzo a diseñar planes arriesgados.
Como el de ir a una universidad desconocida a presentar alguna de mis ideas- que nunca están listas pero que, me parece en el verano, ya habrá suficiente tiempo para pulir y corregir- ante un grupo de desconocidos.
En el verano me siento ilimitada, temeraria, lista para probar otros mundos.
En el otoño se aproxima el momento de pagar mis deudas. Y me vuelvo nerviosa y temerosa.
Y me pregunto por qué no habré elegido una vida más tranquila, en la que haya tiempo para plantar hierbas aromáticas en macetas, ver muchas películas, mantener la casa linda y limpia, charlar con los amigos y tomar enormes cantidades de té.