lunes, 20 de abril de 2009

La casa en la montaña

Ayer visitamos la casa de H. en el campo.
Comimos el pan que amasa y cuece en un horno de barro.
Vimos el escritorio, desde un segundo piso, con sus enormes ventanas mirando la montaña.
Visitamos el río que queda a unos pasos.
Comimos tarta y café.
Disfrutamos el silencio claro del día
y el silencio oscuro de la noche.
Sentimos que en todo había luz y espacio.
Y todos, creo, nos imaginamos como sería vivir, trabajar y pensar en el campo.
¿Cuánto cambiaría la vida cotidiana en ese otro entorno, abierto y calmo?

miércoles, 15 de abril de 2009

La mañana

Diez minutos para mí, sola en casa, antes de comenzar el día.
Diez minutos para dejar que los dedos recorran el tiempo,
para capturar imágenes de otros espacios,
e imaginar que son míos.

Como este taller con sol.


(vía flor de papel)



jueves, 9 de abril de 2009

Lenguaje no verbal.

Sabemos más de lo que nos dicen. Sabemos leer manos y gestos, silencios y miradas. Posiciones del cuerpo. Hacia dónde gira la espalda? A dónde apuntan los pies? Tonos de voz. Sonrisas. Ritmos del habla y del movimiento. La inclinación del cuello, la curvatura de los hombros, el temblor en las manos, la apertura de los ojos, la elevación de las cejas, el cansancio o la alegría en la piel.
Leemos con velocidad vertiginosa en los cuerpos las intenciones de los otros, sus pretensiones, sus anhelos, sus temores, sus convicciones.
Sabemos más de lo que nos dicen y los otros saben más de lo que decimos. Nos conocemos más de lo que admitimos. A menudo, incluso, sabemos que otros saben lo que no decimos. Y sabemos que saben que sabemos lo que no nos dicen. Y mantenemos así todo tipo de diálogos no verbales, de conversaciones subterráneas que acompañan las a menudo escuetas y convencionales comunicaciones linguísticas cotidianas.

viernes, 3 de abril de 2009

Anticipo

Algo muy bueno ha ocurrido. Tan bueno, que no puedo contarlo como se cuenta una noticia cualquiera. Que no termino de decirlo. Que me quedo callada, o doy un relato a medias, a los familiares y a los amigos.
Algo tan bueno, que aún guardo para mí la noticia, hasta que me acostumbre mejor a ella; la cuido, la llevo -oculta pero cercana- a todas partes conmigo.

Creo, sin embargo, que al menos acá voy dejar un anticipo:

Parece que pronto- y el secreto está en las razones-
volveré a ser la persona que espera en aeropuertos,
que prepara valijas,
que sale de visita al mundo.


domingo, 29 de marzo de 2009

La vida y los ministerios

Mi cabeza parece estar de huelga últimamente. Pero, afortunadamente, otras mujeres escriben posts que valen la pena. Esto es lo más divertido que he leído en un buen tiempo...

viernes, 20 de marzo de 2009

Asociaciones libres

Anoche soñé que compraba un terreno en el campo, con una casa y un río.
En el sueño, me preguntaba cómo iba a hacer para viajar a la ciudad a cumplir con mis obligaciones laborales.
De día, me pregunto que indica el sueño.
De qué quiero escaparme? De la ciudad? De esta sucesión incansable de acontecimientos que requieren arreglo y respuesta? Del no reconocerme en ciertas prácticas y espacios? De cierta gente que resultó tan distinta de lo que yo esperaba (y, aclarémoslo, no era que esperara tanto...)?
A qué quiero acercarme? A una vida más calma, más simple, más tranquila? A una vida de viento, tierra y agua?
O era acaso el terreno que compraba anoche un espacio mental que debo cuidar y proteger nuevamente? Un espacio abierto para las ideas y las sensaciones, una cabeza distinta a la cual poder volver después de inmersión cotidiana en el mundo citadino del trabajo?

miércoles, 18 de marzo de 2009

Por suerte está Katherine

Los días se han puesto difíciles y casi no han quedado espacios.
Todo es responder a quejas y problemas, sortear obstáculos,
prevenir males futuros, evaluar soluciones, reparar daños.
En particular no quedan casi espacios mentales.
No tengo nada que decir, no pienso casi nada que sea mío.
Por suerte, otra gente piensa y escribe, y aún puedo disfrutar leyéndolos.
K. Mansfield, por ejemplo. Por suerte aún están sus cuentos.